Blog

El Oráculo de la Energía Femenina

Muchas son las formaciones que he realizado a lo largo de estos más de veinte años que me dedico al acompañamiento y sin lugar a dudas, el Oráculo de la Energía Femenina, creado por Marcia Fariña Mellafe, es una de las herramientas más hermosas que he podido aprender.

Lo que más me fascina de él es su energía amorosa. Cuando pensamos en la parte de la Sombra, genera en nosotros un miedo, inquietud  que nos hace alejarnos, sin pensar en lo realmente importante que es para nuestra conexión con el interior, el entender, aceptar y acoger dicha parte.

Los mensajes que hemos ido recibiendo a lo largo de nuestra existencia, son muy limitantes con respecto a esta parte, y es principalmente ella la que nos impulsa a evolucionar, asimilar y recordar nuestra esencia.

Por ese motivo encuentro en  la lectura del Oráculo una herramienta terapéutica muy potente, que te ayuda desde una visión amorosa, a ser más consciente de la energía con la que te mueves en tu vida o situación determinada, dándote una luz sobre cuáles son las capacidades que te impulsan o te limitan en este momento, para que tienes que transitar por dicha experiencia y el aprendizaje que obtienes con ella.

IMG_20170715_095836 (1)

No es un arte adivinatorio sino una toma de conciencia de tu esencia.

Otra de las cosas que me conecta con esta herramienta es el echo de que estamos acostumbrados a que sean los demás quienes resuelvan nuestras situaciones, cediendo nuestro poder y responsabilidad al otro. Nuestra propia posición genera que los resultados no sean los esperados  y nos llenemos de frustración y desesperanza.

Con la lectura tendrás las pautas que debes seguir para conseguir el resultado que deseas obtener y sin ceder al otro tu soberanía sino asumiendo tu propio aprendizaje y obteniendo una satisfacción y una valoración de ti mism@  y del proceso.

Si quieres más información sobre el Oráculo de la Energía Femenina o deseas una lectura ponte en contacto a través de un correo electrónico a : eli@elarboldelaluna.com

Feliz Camino,

Elisabeth.

La sexualidad: un gran tabú

Empecemos por centrarnos en la palabra sexualidad. En ella no solo se engloba la parte anatómica, psicológica y fisiológica, si no también todos aquellos aspectos de conducta y emoción vinculados al sexo. Aspectos muy amplios y poco profundizados en nuestra sociedad.

Se nos da continua información de lo que es correcto e incorrecto, pero poco se habla de nuestra propia libertad mental con respecto a este tema. Estamos tan esclavizados mentalmente que somos incapaces de darnos cuenta que eso es así. Se nos ponen ciertas normas sobre cómo tiene que ser nuestra sexualidad y esto de forma inconsciente y como ocurre en otros aspectos, lo tomamos como propio. Si nos focalizamos en la sexualidad de la mujer, esto se agudiza notablemente. Primero, porque nuestro propio cuerpo ha sido tabú para nosotras mismas. ¿Cómo podemos saber lo que realmente nos gusta si en primer lugar no conocemos en profundidad nuestro propio cuerpo y no nos hemos dado la libertad mental de poder experimentarlo?

Va más allá de las etiquetas y más importante que el hacerlo. Primero hay que partir de darnos cuenta de cómo siento yo este tema en mi cuerpo y qué mensajes son frecuentes en mi mente. En definitiva, a qué y cómo estoy poniendo yo misma etiquetas.

Experimentar la libertad de que cabe la posibilidad de todo, nos produce una verdadera conexión con nosotras mismas y una capacidad de elegir desde nuestra propia voluntad y no desde la voluntad de los demás.

No es un tema que ocurra tan sólo en mujeres de cierta edad o cultura, si no que debemos poner nuestra atención en los más jóvenes. Con todos los avances que nos rodean, en este tema seguimos estancados, nos hace falta profundizar más. Si saliéramos a la calle y observáramos cómo hablan y qué hace nuestra juventud, preguntarles sobre el sexo, nos sorprenderían sus respuestas. La idea de que la mujer con respecto al sexo es: callar y ponerse, no tener ganas pero sentir la obligación de hacerlo, me molesta hacer una cosa pero lo hago para que no me deje… sigue estando presente en nosotras mismas.

La primera forma de cambiar las cosas es darnos cuenta de nuestros propios límites para poder transformarlos o eliminarlos. Os invitamos a que reflexionéis sobre estos aspectos, es una manera muy profunda de conectar con nosotras mismas.

Resultado de imagen de lola vendetta chocho mandala

Imagen: Lola Vendetta

El ciclo menstrual y las fases lunares

Los ritmos de las hormonas en la etapa de la niñez siguen un patrón lineal aunque puedan haber pequeñas variaciones. No es hasta el momento en el que damos la bienvenida a nuestra primera menstruación que dejamos de seguir un patrón lineal para pasar a ser completamente cíclicas.
Dicha energía no sólo la observamos en nosotras mismas con el ritmo hormonal, puesto que si ponemos una mirada hacia afuera se produce en muchas de las cosas que nos rodean como el ritmo del día ,  las estaciones, la naturaleza y un largo etcétera. Para estar en armonía con este ritmo debemos ser conscientes de dicho patrón y seguirlo.
El ciclo menstrual empieza desde el primer de sangrado menstrual hasta el inicio de  la siguiente menstruación y se compone de cuatro fases que se encuentran en conexión con las fases lunares:
Fase Preovulatoria (fase de luna creciente): se caracteriza porque es el momento en el que en el ovario se produce la maduración del único ovulo que ha madurado en el folículo. Es la fase que se encuentra relacionada con la primavera, donde empiezan a germinar las plantas, la energía es de impulso, viva y activa. Esta se encuentra relacionada con el arquetipo de la Doncella, tenemos ganas de relacionarnos, divertirnos y experimentar con nuestra sexualidad.
doncella
Fase Ovulatoria ( fase de luna llena): se caracteriza porque el ovulo es liberado por el folículo y pasa a la trompa, donde vivirá 24 horas. Es la fase relacionada con el verano, la calor y la maduración. Por ello, se encuentra relacionada con el arquetipo de la Madre, donde la energía es de cuidado a los demás y a mí misma, las ganas de relacionarnos se hacen más fuertes, la energía está en su máximo esplendor y la proyectamos hacia afuera. Es mostrarme y presentar mis ideas o proyectos .
madre
Fase Premenstrual ( fase de luna menguante): es el momento de ir hacia dentro, de soltar lo que ya no queremos, como ese endometrio que se desprende para dar más tarde paso a la menstruación . Es el otoño , fase del arquetipo de la Chamana. Empezamos a contactar con la parte más interna e intuitiva de nosotras mismas, empieza la introspección y la energía empieza a ser más lenta aunque más fuerte.
chamana
Fase Menstrual (fase de la luna nueva): es la fase de la menstruación , no sólo es expulsar los nutrientes sino emocionalmente todo aquello que ya no tiene cabida en mi vida. La energía es muy lenta, meditativa, relacionada con el invierno. Fase del arquetipo de la Anciana, de sabiduría, puesto que me quedo con todo lo aprendido de mis experiencias.
anciana
Esto es una pequeña pincelada de lo que integran cada fase junto con los arquetipos. Esta es la energía en máximo esplendor aunque tenemos que tener en cuenta que también podemos encontrarnos con una falta de energía de cada arquetipo . Por ejemplo:
Falta de energía en el en el arquetipo de la Doncella:  podemos tener exceso de trabajo y exceso de esfuerzo que me limita y no me deja conectarme con mis aspectos más expansivos.
Falta de energía en el arquetipo de la Madre:  falta de cuidado de mi misma y exceso de cuidado hacia los demás.
Falta de energía en el arquetipo de la Chamana: no tener capacidad de poner limites, de soltar lo que ya no nos hace falta y  no conectar con mi intuición.
Falta de energía en el arquetipo de Anciana: en retroceso no me permito el descanso, el análisis y la extracción del aprendizaje.
Estas pequeñas pinceladas te pueden ayudar a la hora de empezar a entender cuál es tu propio ritmo y dar significado a tu diagrama lunar para sentir que estás en armonía con tu ciclicidad.